las diferencias y similitudes entre las organizaciones tradicionales y actuales son bastante marcadas y diversas en las que podemos encontrar:
Calidad: En tanto la empresa tradicional privilegia
la inspección y la posterior corrección de las
partes o productos
finales manufacturados, la nueva empresa competitiva da
preponderancia a la prevención, con lo cual generan
importantes disminuciones en los costes por fallas internas y
externas. La empresa tradicional genera los productos mediante
sucesivas etapas de ajustes y reacomodamientos, en tanto que
las nuevas necesidades marcan claramente la obligación
de generar los productos "a la primera", o sea diseñar y
ajustar los procesos,
capacitar al personal y
generar mecanismos para producir productos sin fallas, no
requiriendo para ello correcciones de productos. Lo anterior se
debe a que los directivos de las empresas tradicionales ven la
calidad
sólo como la tarea de detectar fallas, evitando de que
éstas lleguen al consumidor.
En cambio en la
nueva gestión el objetivo es
apuntar a la prevención, destinado ello como se dijo
anteriormente a la generación de productos y servicios
bien a la primera.
Mientas que las entidades tradicionales tienen como
paradigma
que una mayor calidad implica atenerse a mayores costes, las
nuevas organizaciones ven con claridad que una mejora en la
calidad es motivo de menores costes. Mejor calidad lleva a una
mayor productividad y
como consecuencia a menores costes, provocando mayor rentabilidad
para la empresa. En tanto se consideraba la necesidad de
producir a un nivel de calidad compatible con el menor coste de
calidad posible, actualmente se ha demostrado que llegar al
Cero Defecto implica lograr el menor coste de calidad, pues
lograr ese nivel de calidad genera un fuerte incremento en las
ventas.
En tanto la empresa tradicional de occidente está centrada en los resultados a corto plazo, las empresas competitivas centran sus esfuerzos en mejorar de manera continua sus procesos. Es por ello que se dice que las primeras se centran en el corto plazo en tanto que las segundas concentran sus esfuerzos en el largo plazo.
En tanto la empresa tradicional de occidente está centrada en los resultados a corto plazo, las empresas competitivas centran sus esfuerzos en mejorar de manera continua sus procesos. Es por ello que se dice que las primeras se centran en el corto plazo en tanto que las segundas concentran sus esfuerzos en el largo plazo.
En cuanto a la capacitación del personal y directivos, la empresa tradicional la considera como un gasto en tanto que la nueva concepción la ven como una inversión, por medio de la cual se incrementará el flujo positivos de fondos en el futuro.
En tanto las empresas tradicionales están organizada en torno a funciones, las nuevas empresas competitivas lo hacen en torno a procesos. Por tal motivo las primeras hacen hincapié en la especialización de los obreros y empleados, en tanto que las segundas subrayan la importancia de la polivalencia.
Las empresas tradicionales basan su funcionamiento en
la suma de labores individuales. Por el contrario las
competitivas basan el esfuerzo en el trabajo
en equipo.
El nivel de participación del personal en la
gestión marca otra
importante diferencia entre un tipo de organizaciones y otras.
Unas (las tradicionales) no otorgan o lo hacen de manera muy
restringida, en tanto que las otras hacen de ello una
herramienta fundamental para la mejora en la productividad y
calidad.
En tanto que las viejas formas de administrar
requerían al trabajador atenerse a las tareas, en la
actualidad se le exige tanto una tarea física como mental.
El obrero termina así de dejar su cerebro a la
entrada de la empresa cada día.
Tradicionalmente los supervisores son seleccionados
en función
a sus rendimientos, cuando lo que corresponde, y es lo que
actualmente se aconseja, es seleccionar a los mismos en
función a sus capacidades de liderazgo y
motivación. Así en el primer caso
los supervisores se centran en una labor de inspección y
comunicación de ordenes, en tanto que en
el segundo de los casos se trata de inspirar, motivar, apoyar,
coordinar y actuar como facilitador.
En las empresas tradicionales se obstruye
sistemáticamente la creatividad,
en tanto que en las empresas ultracompetitivas se tiende a
fomentarla, derribando barreras y motivando al personal a
aportar sus ideas e innovaciones, para lo cual no sólo
se los capacita, sino que además se lo institucionaliza
con medios tales
como los Círculos de Control de
Calidad y el sistema de
sugerencias.
En las organizaciones tradicionales no se toma en
consideración el comportamiento
organizacional, algo que sí se toma muy en cuenta a
la hora de administrar las instituciones altamente
competitivas.
Mientras las empresas u organismos tradicionales
gestionan al personal aplicando la Teoría "X" las nuevas empresas
competitivas los hacen bajo la Teoría "Y". Las primeras
consideran a los individuos como perezosos, indolentes,
carentes de motivación, para lo cual debe controlarse
de cerca su comportamiento y laboriosidad. En tanto la
Teoría "Y" considera a los individuos exactamente en el
lado opuesto, o sea son personas que buscan trascender a
través de sus labores, tiene conciencia de las
responsabilidades laborales y desean aplicar sus talentos y
creatividades al servicio de
la empresa.
Las empresas típicamente tradicionales tienen
a directivos que padecen del mal denominado "incapacidad
entrenada", la cual consiste en ver la empresa y su entorno en
función a sus diversas formaciones académicas o
técnicas. Ello trae falta de fluidez en
la
comunicación entre los diferentes sectores, y una
falta de adaptabilidad de la empresa a la realidad y los
cambios, dado que generalmente la empresa adopta un enfoque
propio de quién dirige la empresa. Así si el
Director General es un Licenciado en Finanzas, no
importa cual sea la actividad de la empresa, si la misma sigue
un perfil tradicional, la gestión de la empresa
girará en función a un pensamiento
y análisis de carácter financiero.
La evolución de las organizaciones se remonta
a la época de la segunda guerra
mundial y sus efectos se extendieron a todos los campos. En
lo político y económico, las organizaciones
debieron afrontar un desafió importante. La
conversión de sus economías de guerra en
economías de paz, y la capacitación de la mano de obra que
volvía de los frentes de lucha para reintegrarse a sus
hogares y a sus trabajos. La vigorosa expansión
económica que se opera en la década inmediata
siguiente al término de la guerra,
determina un notable crecimiento de las estructuras de
las organizaciones. El proceso de concentración
económica lleva al oligopolio;
paralelamente la influencia y denominación obtenidas en la
contienda hace que dichas organizaciones se extiendan mas
allá de sus fronteras, comenzando a operar dentro de los
países de la orbita de influencia. Esta expansión
de las organizaciones trae aparejados problemas de
varios tipos. Surge una problemática que denominaremos de
estrategia y
obliga a estructurar toda una teoría
de la decisión, incluyendo mecanismos de racionalidad, de
prospección y de control. La
capacidad de decisión en el pasado estaba implícita
detrás de las virtudes de un funcionario o un gerente, casi
en función
de aptitudes congénitas. En esta etapa, por el contrario,
la capacidad decisoria concentra tal atención que se constituye en la mas
preciada y dilecta de las áreas de capacitación gerencial.
Una organización moderna permite el establecimiento de canales de comunicación adecuados para que los objetivos y políticas establecidas se logren más eficientemente, hasta los niveles más bajos de la organización.
CARACTERISTICAS DE LAS EMPREPAS MODERNAS.
Permite al dirigente, la consecución de los objetivos esenciales de la
empresa industrial en la forma más eficiente y el mínimo de esfuerzos, a
través de un grupo de trabajo y una fuerza dirigida.
Eliminar la duplicidad de trabajo.
Asignar a cada miembro de la organización, una responsabilidad y
autoridad para ejecución eficiente de sus tareas o actividades y que
cada persona dentro de la organización sepa de quien depende y quienes
dependen de él.
Una organización moderna permite el establecimiento de canales de comunicación adecuados para que los objetivos y políticas establecidas se logren más eficientemente, hasta los niveles más bajos de la organización.
CARACTERISTICAS DE LAS EMPREPAS TRADICIONALES.
Los niveles de rotación de personal son producidos por la poca satisfacción que produce el clima organizacional percibido, así como por la ausencia de compromiso de las personas con la empresa.
Los niveles de rotación de personal son producidos por la poca satisfacción que produce el clima organizacional percibido, así como por la ausencia de compromiso de las personas con la empresa.
La información sobre los niveles de eficiencia y calidad alcanzados
solo llega a los niveles de personas que desempeñan cargos de nivel
directivo ó intermedio, al empleado operativo no trasciende este tipo de
información. Los directivos de la empresa no se preocupan por la
conformación de equipos eficientes de trabajo.
Las relaciones sociales entre jefes y subalternos están determinada
por la autoridad que otorga el cargo con la consiguiente “sumisión” a
quien la ejerce.
Las decisiones son tomadas de manera autocrática e informadas al (los) grupo(s) de trabajo.
Algunas decisiones que se toman en la empresa se hacen sin tener en
cuenta métodos racionales de evaluación sobre sus efectos y de
planeación para su ejecución.
Los conocimientos que el trabajador tiene sobre su trabajo lo aprende
por la experiencia en el desempeño del cargo por su propia iniciativa ó
por su aprendizaje en cargos anteriores en otras empresas.
Los empleados solo en algunos casos particulares tienen , conocen y aplican manuales de funciones y de procedimientos inherentes al desempeño de su cargo.
Los empleados solo en algunos casos particulares tienen , conocen y aplican manuales de funciones y de procedimientos inherentes al desempeño de su cargo.